Existen cada vez más evidencias de que gran parte de las personas
que sufren enfermedades mentales pueden desempeñar puestos
de trabajo en distintos niveles de cualificación con un adecuado
rendimiento.
La ley establece que el 2% de los empleados de las empresas con una
plantilla superior a 50 trabajadores deben ser discapacitados.
La administración incentiva la contratación de personas
con discapacidad mediante beneficios económicos para la empresa.
En el Proyecto Inicia podemos asesorarle.
La imagen de su empresa será avanzada y solidaria.
El trabajo aporta al enfermo mental, como al resto de las personas,
relaciones sociales, autoestima, independencia económica, en
definitiva, una mayor calidad de vida.
¿Qué
puede ofrecerle el Proyecto INICIA?
Contacto con personas cualificadas en diferentes profesiones en condiciones
de incorporarse al mundo laboral.
Apoyo y seguimiento para facilitar la adaptación del trabajador
a su empresa y viceversa.